¿A quién no le ha ocurrido alguna vez que una cremallera mal colocada o de poca calidad se estropee y nos arruine una prenda? En realidad, cambiar cremalleras es muy fácil, aunque a los recién iniciados en la costura les de un poco de miedo. Si no sabes cómo hacerlo, te lo indicamos paso a paso:
Lo primero que hay que hacer es marcar el recorrido de la cremallera. Para ello, antes de descoser la cremallera estropeada, debemos señalar con un jaboncillo el trayecto de la costura, así como el borde de la cremallera. Esto nos será muy útil para colocar luego la nueva.
Una vez hecho esto, podemos descoser la cremallera a sustituir sin miedo. Podéis ayudaros de tijeras puntiagudas para levantar las costuras más fácilmente.
A continuación, colocad un lado de la cremallera nueva siguiendo las marcas del borde que habéis realizado anteriormente e hilvanadla. Debéis hacer dos pespuntes, uno cerca de los dientes y otro a unos 5-6 mm.
Abrid la cremallera y colocad la otra mitad sobre la tela correspondiente. Sujetadla con alfileres en esta ocasión.
A continuación, cerrad la cremallera y comprobad que queda bien. Si es así, debéis volver a abrir la cremallera y, ahora sí, coserla. Acortadla, si es necesario, por la zona superior. Reforzad las costuras si es necesario y ¡listo!
Ya lo habéis visto, cambiar cremalleras no es difícil si conocéis los pasos correctos.