ROPA ENCOGIDA, ¿Y AHORA QUÉ?

Seguro que os suena la situación que os voy a describir: ir a colocaros una prenda, y que ésta os quede ridículamente pequeña, de pronto y sin previo aviso. De primeras tendemos a pensar que hemos engordado, hasta que nos damos cuenta que no sólo nos queda estrecha, también corta. Entonces caemos en la cuenta de que no es que hayamos engordado de la noche a la mañana hasta límites insospechados, ¡es que la prenda ha encogido!

Hoy os traigo dos remedios que podéis aplicar para intentar esa prenda encogida. Uno de ellos es bien fácil.

Consiste en introducirla en un barreño con una parte de suavizante de la ropa por cada cuatro de agua tibia. Dejad la prenda sumergida durante un día entero y a continuación tendedla sin escurrir. Para aplicar la otra solución debéis mezclar en un barreño agua, un buen chorro de vinagre blanco y una cantidad generosa de mascarilla para el cabello.

Tras mezclar bien, sumergir la prenda en ese agua durante media hora. Tras este tiempo, intentad estirar con las manos poco a poco y por todas las zonas por igual. No os olvidéis de estirar también los cuellos y las bocamangas. Si es necesario, podéis volver a sumergir la prenda en ea solución durante otra media hora y volver a intentar estirar con las manos, tantas veces como haga falta. Eso sí, mi consejo es que, en caso de tener que arreglar varias prendas, las sumerjáis en el agua de una en una, por si alguna destiñe y colorea el agua. Una vez estirada la prenda, recordad aclararla muy bien con agua limpia.

Y vosotros, ¿conocéis alguna técnica más para arreglar la ropa encogida?

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