Cómo cortar terciopelo
El terciopelo es un tejido que nos encanta, con una gran versatilidad: desde tapicerías hasta todo tipo de prendas de vestir, destaca siempre y llama la atención por su elegancia. Pero el terciopelo es también traicionero, y es que exige una buena mano a la hora de trabajarlo (y por descontado, de mantenerlo en perfectas condiciones). Este cuidado empieza desde el momento de cortar la pieza de terciopelo que nos exige el patrón.
Y es que, el terciopelo está formada por unos hilitos muy finos que están muy juntos pero ligeramente inclinados. Por eso, su tonalidad varía según se mire desde un punto o de otro. Esta es la razón por la que hay que prestar mucha atención al corte de la tela, pues en caso contrario se notarían cambios de color a lo largo de la confección, en función del corte de cada pieza del patrón. Por eso, hoy os traemos un truco para cortarlo de la manera adecuada para que no pierda su brillo y se vea de manera uniforme.
La clave consiste en cortarlo a contrapelo. Para conocer el sentido del pelo debéis de pasar la mano por la tela y, si es un pelo muy corto y no se diferencia bien por el tacto, buscadle el reflejo ayudándoos de buena iluminación. Para ello, colocad el terciopelo estirado sobre una mesa y hacedlo girar hasta encontrar el reflejo más oscuro: ese será el contrapelo, y deberéis cortar la pieza de terciopelo en ese sentido. Todas las piezas de una misma labor deben cortarse siempre en el mismo sentido. Una vez cortados los elementos, podéis señalar el alto de cada uno de ellos con una cruz mediante hilo de hilvanar.
Otro procedimiento muy práctico consiste en trazar con jaboncillo, por el revés de la tela, flechas indicando el sentido del pelo. Así, podremos tener en cuenta esas marcas a la hora de cortar las piezas.
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