Seguramente, cuando se trate de marcar el dobladillo, no tengáis mayor problema que el de clavar bien los alfileres o saber manejar la caída de la tela correctamente. Sin embargo, no ocurre lo mismo cuando se trata de coger el dobladillo a uno mismo. En este caso, o se confía en alguien que sepa cogerlos, o no queda más remedio que apañarse probándose una y otra vez la prenda hasta que se acierte recogiendo el dobladillo.
Pues bien, hoy os traemos un truco muy sencillo y muy eficaz para poder cogeros el dobladillo a vosotros mismos sin ayuda y de una sola vez. Simplemente debéis de medir la altura de vuestra pierna a la que queréis que os caiga el dobladillo, contando desde el suelo.
A continuación, fijad con cinta adhesiva, en el marco de una puerta, un hilo que atraviese de lado a lado el mismo, teniendo en cuenta que el hilo debe estar a la altura de la pierna que habéis medido para que caiga el dobladillo. Una vez bien fijado, embadurnad el hilo con polvo de talco.
Por último, poneos la prenda en cuestión y, manteniendo el cuerpo erguido, acercaos al hilo, de forma que el polvo de talco dibuje sobre la prenda la altura a la que debe de quedar la misma. Girad sobre vosotros mismos para que se impregne bien por toda el área y ¡listo!